Cambios de aparato: una mirada libertaria
Con respecto a los recientes cambios de gabinete en el gobierno cubano, mucho se ha escrito, tanto en la prensa de papel como en la digital, tanto en la derechista como en la de izquierdas. Sería probablemente superfluo seguir desarrollando el tema en los medios libertarios, es decir, entre los que creemos que “cualquier” sistema de gobierno lleva la marca de origen de la dominación. Sin embargo, hay razones para dedicarle unas líneas a esos cambios también acá: primero, por la complejidad del momento de transición que vive Cuba (donde una de las recientes acciones propagandísticas ha consistido en imprimir carteles representando una “masa”, una muchedumbre de figuras masculinas de “raza blanca” vestidas de verde olivo, fusil al hombro, idénticas entre sí y al Comandante, con un texto abajo que decía “Los jóvenes no fallaremos”, o “Cuba Post- Castro”); segundo, porque los más importantes funcionarios depuestos por el Consejo de Estado -y que posteriormente renunciaron a sus cargos como legisladores y dirigentes partidistas- se consideran representantes de una generación joven en el poder. Pues acá les va la historia.


