LA ULTIMA ESTAFA POLITICA EN LATINOAMERICA: EL CHAVISMO.

Publicado: ndUTCp3003UTC06bMon, 02 Jun 2008 20:03:56 +0000UTC 28, 2008 en Periodico Número 1

¿Hay algo nuevo tras la moderna maquinaria política? Pues, no. La modificación sólo es observada en las formas o en los modos de seducir a los nuevos sujetos históricos: los hombres-masa (idólatras-nacionales, demócratas y afines). Sean rojos, verdes, negros o blancos los que controlan el poder o aspiren a controlarlo no dejan de tener por fin el vivir a costa de los demás. Pero, ¿qué permite esto actualmente?
La propia estructura constituida a partir de la modernidad que está basada en la representatividad nacional, sea dictatorial o democrática, y en la libertad económica del individuo.
El individuo en las sociedades modernas se considera libre pero a su vez es un objeto de otros individuos. Es libre dentro de un sistema de dominio. Algo similar pasa con el conocimiento en la sociedad moderna, donde no importa el conocimiento por sí mismo sino el conocimiento afín a una estructura económica. El individuo como el conocimiento vienen a ser elementos de una maquinaria ya dirigida por unos intereses económicos.
Aquí se engarza el medio propicio que legitima lo anterior y permite el desenvolvimiento de los políticos: la seducción de la participación mediada.
Y así, la modernidad renovó y encubrió las cadenas mediante el fantasma de la participación (la unidad nacional) y la tecnología.
El chavismo no se sustrae a lo anterior ya que el engaño, la corrupción, el auspicio del capitalismo y lo que esto supone, muestran que el payaso sabanero, su boli-burguesía y su corte extra-territorial (atiborrada de arribistas) son más de lo mismo: políticos profesionales. La “revolución” seduce y hace nuevos ricos, por esto no es tan extraño ver en las cercanías que muchos de los colorados reformistas, los facho-rojos y los etno-fascistas formen parte de la patraña bolivariana.
No olvidemos lo siguiente: “…el que quiera engañar siempre encontrará a quien se deje engañar”.

Esto es tan continuo que lo vemos desde los estados más autoritarios, pasando por los más democráticos hasta en los mercachifles de la anarquía. Siempre es bueno recelar y si, por el contrario, la negación refuerza su credo, yo, como el gran Voltaire, no puedo hacer más para hacer entrar en razón a los entusiastas. Ya les caerá dialécticamente en sus cabezas un petro-barril que destruirá sus esperanzas.
Hace ya cerca de un año escribí algo sobre el proceso que se desarrolla en Venezuela desde el 98, queda ahora una actualización de ello.

El payaso sabanero y su corte, el pasado 3 de diciembre, intentaron reformar la constitución que ellos mismos elaboraron y que consideran la más revolucionaria y socialista. Sin embargo, a pesar de las presiones que se ejercieron a favor del SÍ, ésta perdió.
Cerca de la mitad del total de los votantes se abstuvieron de votar, entre estos más de tres millones de chavistas. Ni el payaso ni la rancia aristocracia-política ganaron. Pues, sí, ya se nota el desgaste. Debilitamiento que ni las misiones ni las operaciones especiales de seducción clientelista pueden detener.
Lo que se intenta o intentó reformar de aquella constitución es sólo lo referente al sistema de representación presidencialista o más precisamente a las facultades de control sobre los poderes antes “separados” y “autónomos” (según la visión democrática institucional). Mas no se intenta modificar la propia estructura económica. Reparemos (esto debe saberlo la peste liberal local: los economistas profesionales de los medios de desinformación como el Come-m y el Perú-hasta-el-100) que el boli-payaso es tan pro-patronal y pro-multinacional como el equino-payas que hoy ocupa la casa de Pizarro.

Aquí las muestras: En el 2000 la empresa Eléctrica de Caracas (EDC) fue vendida a una empresa extranjera.
Y esto gracias a la nueva constitución, que sin embargo establecía que era necesaria la autorización de la Asamblea Nacional. Ésta jamás intervino y la EDC terminó en manos de la AES Corporation. Luego en febrero del 2007 se da el proceso contrario: la estatización de la EDC. Sucede que era ya tan escandaloso hablar de socialismo teniendo a la empresa de la electricidad y de teléfonos en manos de las transnacionales; el mismo gobierno que antes las privatizó ahora las estatiza y no porque haya modificado estructuralmente su rumbo, sino porque tenía que dar ciertas muestras de coherencia.

Por el lado de las petroleras no pasó esto. Ellas siguen en su calidad de socias (pasaron, gracias al circo bolivariano, de contratistas a accionistas: Exxon-Mobil, Conoco-Phillips, Total-Statoil, Chevron…) del gobierno bolivariano. Es decir también son dueñas de las riquezas petrolíferas del conjunto de los venezolanos.
¡Vaya revolución nacionalista! A esto se suma la concesión a Corpozulia de una amplia franja del río Zulia, Catatumbo y río de Oro, para la extracción de carbón fósil. La amenaza se extiende hasta los territorios del Perija, áreas ocupadas por los indígenas Barí y Yukpa. Dichas comunidades se están movilizando para evitar la destrucción de su medio ambiente, pues es del todo evidente que los ríos indicados van a ser los primeros elementos contaminados si la medida revolucionaria prospera. Recordemos lo que hizo Bolívar con las comunidades campesinas en el Perú y advertiremos que la boli-burguesía no hace más que seguirle los pasos: los zorros siguen el rastro del zorro integracionista.
Por el lado del agro, la lucha pretendida en contra del latifundio jamás se concreto. Por el contrario, se legitimo la propiedad latifundista al reconocer como legales las tierras que los terratenientes habían usurpado a las comunidades y campesinos pobres. Tan sólo se enajeno un parte de las tierras que estaban sin laborar y éstas pasaron a las manos de funcionarios estatales y a particulares. También en el agro, no se han desarrollado medidas para evitar la alta dependencia de productos alimentarios importados.
Mientras que la Constitución bolivariana dice lo siguiente: “…la producción de alimentos es fundamental para el desarrollo económico y social de la Nación”, cerca del 80% de los alimentos de primera necesidad que consumen los venezolanos viene de fuera.

Esta dependencia supone altos precios y escasez de productos. Y qué sucede con la cogestión en las empresas, pues, nada de nada, los patrones siguen reinando. Y qué podemos decir de la nueva aristocracia que se ha formado (ex militares banqueros y ex funcionarios públicos con grandes riquezas), pues que todo calza a la perfección: ¡La maquinaria política, el Estado, crea y creará nueva burguesía! Un político profesional nada más desea.

¿Dónde, pues, está la revolución social que no la veo? En ningún lado del llano venezolano ni en los rincones de la Mayor de la Antillas, hasta el momento. Toda revolución social muere desde el momento en que un zorro toma el poder, y así los hombres-masa continuarán replicándose, será toda la puta vida igual: ¡Miedo al vacío de autoridad!

LAR. Marzo, 2008

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s