La desinformación “oficial” sobre el problema mapuche

Publicado: thUTCp3117UTC08bWed, 05 Aug 2009 02:17:51 +0000UTC 28, 2008 en 533960

mapuche

Más allá de los camiones en llamas: Desnudando el accionar de la prensa autoritaria

El 19 de julio un camión maderero ardió en las cercanías de una hostería en el sector San Carlos, al norte de Temuco, en el corazón de La Araucanía. Durante la semana siguiente se agudizaron los enfrentamientos en las comunidades indígenas vecinas a Ercilla, incluyéndose la breve toma de un colegio por hijos de comuneros. El 28 un bus del transporte interprovincial (Santiago-Puerto Montt) fue apedreado, interceptado y rayado en la carretera por encapuchados. La cadena de sucesos incendiarios suma y sigue y una vez mas la cuestión mapuche cubre la prensa nacional, atravesada toda por la condena insistente a los actos violentistas de los involucrados. La palabra terrorismo nuevamente actúa como sinónimo de conflicto mapuche.

No es la intención de esta breve nota referir, discutir o comentar los métodos empleados, tampoco pretende entregar una reflexión exhaustiva del conflicto, nada mas necesitamos, en esta ocasión, detenernos nuevamente en torno a la nefasta acción de los medios masivos, pero sobre todo, insistir en un llamado a la acción contra-informadora. Hemos querido esquematizar la forma en que operan los medios del poder, para así ayudar a desnudar y desenmascarar a quienes con su prédica artificiosa y malintencionada tanto daño hacen a las filas antiautoritarias.

[…]

Cuando vemos un camión en llamas o algo similar, nuestra pregunta básica es o debería ser: ¿que movió el acto? Pero las explicaciones penan por su ausencia. La televisión y los diarios nunca se detendrán en ello, y si así ocurre, solo lo harán parcialmente. Los intereses creados actúan una vez más. Pero esto pasa con todo, las imágenes son siempre descontextualizadas y presentadas de esa forma. No dirán, por citar solo un par de ejemplos, nada de los problemas estructurales radicados en la estructura agraria y en el sistema de propiedad, o de los desniveles en que diversas comunidades indígenas se encuentran asimiladas a las redes de poder del Estado chileno. No señalarán que no basta con entregar tierras (como lo hace CONADI) para solucionar el conflicto. No cuando éstas son desperdiciadas por la nula preparación técnica y por la escasez de recursos inversores para hacer de la tierra fuente de riqueza. No dirán que la entrega de tierra, en términos de propiedad privada, da por sentada la sustentabilidad del nuevo parcelero en el sistema de competencia de mercado, competencia que por situaciones estructurales (educación, recursos, información, redes) jamás podrá enfrentar en igualdad y, como ya se ha dado, se verá obligado (aunque se les prohíba) a entregar sus tierras en mediería o al arriendo.

No dirán que las mejores tierras de la Araucanía, es decir, aquellas que cuentan con superficies de regadío, están en manos de grandes latifundistas, aun hoy, en pleno siglo XXI. No se advertirá que las otras tierras están siendo totalmente plantadas de pinos y eucaliptos, especies exógenas que suprimen la flora y la fauna nativa y que dañan los suelos: el primero (oregón o radiata) haciéndolos ácidos e inutilizables, y el segundo (nitens o globulus) enraizando a tal punto que resulta anti-económico destroncar y reforestar con otras especies. No dirán nada del resto de tierras, sobretodo en el sur de la región, que están siendo invadidas por berries y frutos de temporadas (como el arándano o las frambuesas) que si bien abren muchos puestos de trabajo durante el verano, perpetúan la estructura privada de la tierra y la producción derivada de ella. Y esto no solo afecta a quienes se autodenominen mapuche. Indudablemente no se pueden obviar las particularidades, pero en nuestro concepto, el problema de la tierra, como el de tantos otros, trasciende las razas, convencionales o ficticias, pues, opresores y oprimidos los hay de cualquier origen étnico, sean en este caso huincas, gringos o indios.

De la tierra surgen grandes problemas en esta región que trascienden incluso la cuestión mapuche. El inquilinaje, por ejemplo, sigue siendo el modelo contractual de los grandes fundos. Las redes clientelares y filiales entre patrones y empleados también siguen vivas, de hecho y por lo mismo, la Araucanía es uno de los feudos electorales de la derecha.

Como vemos, hay innumerables problemáticas que se esconden en los conflictos de estas tierras y la prensa de masas nunca nos hablará de ellas, porque, insistimos, a sus amos no les conviene. Los noticieros deben actuar en función de desprestigiar al enemigo de sus jefes, en este caso al mapuche sublevado. Se destaca a las comunidades indígenas que se prestan al paternalismo estatal y a la caridad cristiana y se demoniza al ilegal, al “mal salvaje”. Y si al mapuche de Temu Cui Cui, Ercilla o de Vilcún solo se le presentan sus actos incendiarios o llamados “terroristas”, es natural que surja la condena del observante de TV. Pues al exhibirse el camión en llamas, aislado, tendenciado y sin explicaciones, no queda mas que visualizar el hecho como gesto de locura irracional o, en el mejor de los casos, como acto medianamente entendible pero con violencia desmedida.

La prensa de masas al servicio del poder debe ser a fiel a éste y para ello ataca a sus enemigos distorsionando las noticias, lo que logra mediante la descontextualización de los hechos y la sobre-valoración de aspectos que actúan como legitimadores del accionar del Gobierno y de las forestales, como lo es el fuego y la violencia. Los medios controlan la opinión de la población, tanto porque monopolizan las visiones sobre tal o cual evento, como porque solo ellos “informan”, pues la mayor parte de las discusiones que la gente da en la cotidianeidad se concreta en base a los datos que el Gobierno o las cúpulas empresariales han permitido y conducido a conocer. Muy poca gente apaga la tele y deja de cenar para ir en la búsqueda de las “verdaderas” causas o de aquello que simplemente no se ve.

¿Importa que la gente entienda el conflicto mapuche en su dimensión estructural? -nos preguntará mas de algún compañero. ¿Debe importarle a los compañeros y compañeras que están en la pelea contra el gobierno y las forestales, en lucha dura y cotidiana, con presos y muertes incluidas, lo que piense de él un estudiante santiaguino o un vecino de Antofagasta o un taxista de Curicó? Nosotros creemos que sí y por muchos aspectos que aquí no se alcanzan a esbozar. El conflicto mapuche no puede quedar aislado, so pena de ganar mas enemigos de los existentes hasta el momento. Nosotros no llamamos a solidarizar con la causa mapuche ni con los métodos que están siendo empleados porque sí y nada mas. Como antiautoritarios se pueden alcanzar fáciles empatías con quienes están en la brecha enfrentando al Estado chileno o con los mecanismos de acción directa usados por los mismos, pero como anarquistas no podemos dejar de poner en claro nuestras diferencias sobre el sentido de algunas demandas (nacionalismo indígena) o sobre las organizaciones involucradas. Pero como sería una estupidez desentendernos de las luchas actuales, que de mas de algún modo igual nos involucran en tanto someten a visual crítica el orden que a nosotros también nos oprime, debemos contribuir con nuestras ideas, recibir los aportes y los ejemplos, y desde esa base ver como enfrentar nosotros nuestras propias luchas. Al final de cuentas, cada cual buscará su sitio en la guerra social contra quien identifique como enemigo, de la forma en que estime conveniente y junto con quien quiera congeniar para tal objetivo.

Hoy el llamado nuestro trasciende la denuncia y busca invitar a quien quiera oír, a estar alerta contra la forma en que interactúan los medios de masas. Esto se ha dicho una y otra vez, nosotros mismos lo repetimos constantemente, pero insistimos porque es urgente comunicar los principios que mueven los actos. Y esto no solo para informar respecto de las dimensiones reales del conflicto mapuche, en este caso, o ganar la simpatía de la población a tal causa, sino, y quizás mas importantemente, para desnudar la forma en que se manipulan y controlan las opiniones.

Los medios están intervenidos por empresarios y por el Gobierno y ellos son los que construyen las pautas de opinión, aunque a veces no nos demos cuenta de ello. Pero romper el cerco mediático no es suficiente, es necesario que los grupos de apoyo regular o espontáneo que surgen en las ciudades de la misma región o en otras partes, por ejemplo, coordinen la propaganda y la contra-información. Porque esta última no sólo es un concepto de moda entre las corrientes anti-sistémicas de nuestros días, no, es una necesidad apremiante. Si no se profundiza el accionar en ese sentido, toda la causa mapuche, por muy justa que sea, como tantas otras, quedará condenada a ser siempre vista como un gesto más de irracionalidad aislada.

Ellos, los que irrumpen con sus actos violentos contra el orden autoritario presente, no tienen porqué publicar sus motivaciones en cada uno de sus gestos, pero deben tener presente –en el caso de que quieran construir una sociedad igualitaria-, que deben colectivizar su lucha preocupándose de la propaganda. Los grupos afines a la lucha mapuche también debemos tenerlo presente, sino, los camiones o bosques incendiados, los cortes de carretera, los enfrentamientos, etc., no dejarán de ser interpretados como locuras de vanguardias, de otras aristocracias rebeldes.

Desde algunos puntos de la Araucanía Tierra i libertad

“La patria es el privilegio, el privilegio es la propiedad y la propiedad es el robo” (El Ácrata, Santiago, 31 de agosto de 1900).

Tomado del periódico anarquista El Surco Nº 6.  Santiago de Chile. Agosto, 2009.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s