El Cambio Climático, de lo Global a lo Andino:

Publicado: thUTCp3052UTC09bFri, 04 Sep 2009 22:52:22 +0000UTC 28, 2008 en 533960

Contaminación

Un ecocidio anunciado

“No hay tiempo que perder, hay vida por ganar”

   Jorge Zalamea, poeta colombiano

1. A modo de introducción: Constataciones fundamentales desde lo global.

El Cambio Climático Global, es un componente inherente y a su vez el efecto de un sistema mundo que no es sostenible; de ello se impone la necesidad del cambio del sistema. Al respecto, la inquietud de Mahatma Gandhi resulta pertinente: “¿cuántos planetas se necesitarían si la India decidiera seguir el patrón de industrialización vigente en Gran Bretaña?”(1)

En ese escenario, los esfuerzos de los países que emiten en mayor proporción gases efecto invernadero – GEI, a pesar del Protocolo de Kyoto y de declaraciones optimistas en foros internacionales, se han mostrado marcadamente insuficientes. En consecuencia, de mantenerse la tendencia actual, la meta de contener la emisión de dichos gases (“mitigación) de modo que la temperatura media del planeta se incremente como máximo a 2º C, no habrá de alcanzarse. Se trata pues de un fenómeno en progresión y nadie puede asegurar en qué temperatura se puede estabilizar.

Los estudios sobre lo que es el Cambio Climático Global y qué lo produce son abundantes. En cambio, los estudios sobre la adaptación son casi inexistentes.

Los países que más han emitido y emiten en mayor proporción los gases de efecto invernadero – GEI, se niegan a reconocer el principio del derecho internacional ambiental del “contaminador – pagador”. Un estudio realizado por OXFAM estimó en 50 mil millones de dólares americanos anuales, la suma que deberían entregar los países que son más responsables  por la emisión de GEI a los países subdesarrollados que serían más afectados, por el CC, con fines de adaptación (2). El Informe de prensa emitido por Intermón Oxfam, en España, titulado: “Abusos climáticos y derechos humanos”, que fuera entregado a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señala que con las excesivas emisiones de GEI, los países ricos “…están violando los derechos de millones de personas en los países pobres, el derecho a la vida, a la seguridad, al alimento, a la salud y al refugio” (3). Por ello, no son pocas las voces que han expresado que los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) están siendo cada día más lejanos de ser alcanzados, debido al Cambio Climático Global.

2. Constataciones desde lo andino.

El Perú es un país megadiverso y de alta montaña, que posee un vasto patrimonio fitogenético (germoplasma). Cuenta con 84 de las 104 Zonas de Vida, y casi todos los climas existentes en la Tierra. Es un país de una alta diversidad cultural, lo que se expresa en sistemas altamente dinámicos de conocimiento tradicional; entre ellos, los saberes ancestrales asociados a la gestión social del agua, que forman parte de las estrategias de mantenimiento de los ecosistemas de montaña y de la diversidad biológica agrícola, creada y recreada en el macizo andino por comunidades y agricultores conservacionistas. El Perú posee el 77% de las altas montañas tropicales del planeta, lo que lo hace altamente  vulnerable, al existir centros poblados en elevadas altitudes (por ejemplo la ciudad de Puno se encuentra asentada en el altiplano a 3,800 msnm). Cuenta con 18 cordilleras de glaciares (ubicadas en el Centro y Sur del país), las cuales están deshielándose aceleradamente, habiéndose perdido ya, en promedio, cerca del 30% de la reservas de agua. Se estima que para el año 2020 se habrán perdido todos los glaciares cuya altura sea no mayor de 5,000 metros sobre el nivel del mar. Ello afectará la vida en sus diversas expresiones.

Paradójicamente el Perú se encuentra entre los 17 países del mundo que cuenta con mayor disponibilidad de agua continental, sin embargo, debido a que los mayores volúmenes del recurso drenan a la vertiente del Atlántico (el 97.7% de la oferta total de los recursos hídricos) – donde se asienta un número poco significativo de la población total (26%) – forma a su vez  parte de los 30 países que más sufren de estrés hídrico. Ello se debe a que el 70% de la población se encuentra asentada en zonas áridas o semiáridas, comprendidas en la vertiente del Pacífico, a la cual drena tan sólo el 1.8% del total de los recursos hídricos disponibles. El Centro Tyndall de Inglaterra ha puesto en evidencia que el Perú es “el tercer país con más riesgos climáticos a nivel mundial” (4).

3. Efectos más significativos del Cambio Climático Global que ya están afectando los Andes.

Los efectos de mayor importancia y que están ya afectando, y habrán de ser aún más severos, afectan el mantenimiento de los ecosistemas de alta montaña, de modo particular la agrobiodiversidad, los sistemas agrícolas tradicionales y consecuentemente las estrategias locales de seguridad y soberanía alimentaría de amplios grupos humanos.

En síntesis, las  situaciones críticas generadas por el CC que ya están gravitando sobre la vida, en los Andes, son las siguientes:

a) Los glaciares se están derritiendo en forma acelerada, gravitando sobre la disponibilidad de agua. Esta situación, en el corto plazo, determina, una mayor disponibilidad de agua, y su progresiva disminución hasta su desaparición, en el mediano plazo. Ello afectará, fundamentalmente, a las tierras de la Sierra que se irrigan con agua de lluvias y, luego durante el estiaje con aquella procedente del deshielo de glaciares.

La Región Costera, donde no llueve (salvo en el extremo Norte, cerca al Ecuador), que es irrigada gracias a las aguas de lluvia provenientes de la Sierra durante el verano (diciembre a marzo), verá desaparecer el régimen regular de sus ríos de cuencas profundas, que se alimentaban durante la estación seca (estiaje) del deshielo de los glaciares.

Afectará, así mismo, a los humedales donde prosperan pastos de calidad que son el principal sustento de los camélidos sudamericanos domesticados (alpacas y llamas).

b) Las lluvias han cambiado su patrón de comportamiento tanto en periodicidad como en intensidad. Esta situación es de por sí muy delicada, pues la Sierra acumula el 71.3% de la superficie de “secano” (5)  del país.

Los testimonios recibidos de parte de las comunidades y agricultores conservacionistas andinos (6) , respecto al anómalo comportamiento de las lluvias, revelan la gravedad de la situación. Los denominados “veranillos” se producen luego de las lluvias y determinan que pierdan o toda la semilla empleada en la siembra o, en el mejor de los casos, que obtengan magras cosechas, comprometiendo la seguridad alimentaria del productor y su familia (7).  Los estimados sobre la menor producción  obtenida van desde la pérdida total de la cosecha, hasta porcentajes medios del 30 al 50%.

Se reporta, también, que si la ausencia de lluvias se prolonga se verían obligados – por la falta de pastos- a vender el ganado que poseen, el cual suele ser el “ahorro materializado” del campesino.

Cuando el comportamiento anómalo de las lluvias es persistente, la tendencia a la migración se vuelve consistente. Tal es el caso de la Región Apurímac, en los Andes del  Perú, que tuvo 4 años de semisequía, obligando a muchos campesinos a migrar (8). Esta tendencia se acentuará en los Andes en los próximos años, tomando en cuenta que la temperatura media – a nivel planetario -, debido al Cambio Climático Global, no llega, por ahora, sino a menos de un 1º C, y que sabemos que los esfuerzos en curso ( insuficientes) pretenden acotarla en 2º C.

Otros testimonios de comunidades y agricultores conservacionistas andinos refieren que, “los cultivos están subiendo”. Ello va unido, a que las lluvias son más frecuentes en zonas más altas (Puna) y se muestran más escasas en la zona Quechua. Ello indica que el aumento de temperatura y la presencia de mayor lluvia ocasiona que los cultivos que antes prosperaban solamente en la zona Quechua (9)  (zona del cultivo del maíz, de los tubérculos andinos como la papa, el olluco, la mashua, etc. y de los granos como la quinua, los frijoles), ahora se trasladen (suban) a la zona Puna, lo cual genera conflictos con los campesinos que en la Puna sólo tenían ganado ovino, vacuno y camélidos sudamericanos domesticados (alpaca y llama) (10) , pues antes de que se manifestara el Cambio Climático Global (aumento de temperatura), allí prosperaban principalmente pastos naturales.

c) Erosión de la diversidad biológica agrícola. En lo que hace a la pérdida de biodiversidad (erosión genética), la misma se explica al variar la composición y dominancia de las especies en equilibrio en los ecosistemas, debido al Cambio Climático Global. Al respecto, Mark Smith (11)  nos ilustra al referir que:

“Los cambios producidos en la distribución de plantas y animales como resultado de los climas más cálidos, significarán la ruptura de los ecosistemas actuales, ya que variarán los patrones actuales de composición y dominio de las especies. Aumentarán las presiones sobre los ecosistemas producidos por el cambio en el uso de la tierra y la fragmentación, incrementándose el riesgo de extinción de especies que actualmente se encuentran “críticamente en riesgo amenazadas”.

Al respecto, debemos manifestar que es en los Andes del Perú donde se concentra el mayor número de plantas nativas y sus parientes silvestres (diversidad fitogenética) y sistemas de conocimiento tradicional asociados al mantenimiento, creación y recreación de la diversidad biológica agrícola. En los Andes, tal potencial filogenético es contrastable – especialmente en la Sierra Centro y Sur del Perú – con una mayor situación de pobreza. Según la estadística oficial actualizada la población pobre rural de la Sierra es el 73.3%; asimismo, los departamentos con más pobres son: Huancavelica (85.7%), Apurímac (69.5%) y Ayacucho (68.3%).

4.¿Con qué cuenta el Perú para afrontar el proceso de de adaptación al CC?

Tenemos evidencias suficientes para demostrar que contamos con dos recursos de suma importancia para enfrentar, con ventaja, los efectos perversos del CC, éstos son:

-Conocimientos Tradicionales asociados a la gestión social del agua, y

-Obras hidráulicas prehispánicas, unas en uso y otras por rescatar, destinadas a la “cosecha del agua”(captación y almacenamiento del agua de lluvia) como a su “siembra” (estos es, su infiltración para cargar acuíferos y con ello su descarga en manantiales) para su uso en consumo humano y animal, como en cultivos, en época de estiaje (esto es cuando ya no caen las lluvias).

Jaime Llosa L.

Notas: (1) Véase el Informe sobre Desarrollo Humano 2007 – 2008. Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD; (2)Raworth, Kate. “Adaptarse al cambio climático: ¿Qué necesitan los países pobres y quienes deberían pagarlo?”. Informe de OXFAM, 104, mayo del 2007. Disponible en: http://www.oei.es/decada/OxfamCambioClimaMayo07.pdf; (3) Veáse el Informe de Prensa Intermón Oxfam. Gabinete de Prensa. Anna Argemí; (4) Véase el Informe “Cambio Climático en el Perú: Variables a considerar para el Desarrollo Sostenible”. N.Brooks y N. Adger. Tyndall Center UK. 2002; (5) El término “secano” designa  los cultivos irrigados con aguas de lluvia; (6) El autor ha recibido testimonios de  pequeños productores comuneros de Apurímac, de Ayacucho y de Huancavelica (departamentos del Sur del Perú, en los cuales impera la pobreza y la pobreza extrema); (7) Cuando hablamos de siembra, nos estamos refiriendo a superficies reducidas (minifundios) rara vez, mayores de una hectárea. También nos estamos refiriendo a que el fin de la producción en dichas tierras es realizar el valor de uso, esto es consumir; (8) Veáse el libro: La Sequía y la Desertificación en Apurimac, Diagnóstico. Unión Europea, el Gobierno Regional de Apurimac, el Sistema Nacional de Defensa Civil, ITDG y MASAL.  Marzo, 2007; (9) La orografía de los Andes y el hecho de tratarse de altas montañas tropicales, posibilitó que las culturas originarias (PreInca e Inca) hicieran uso de los diversos pisos altitudinales que van desde la Región Costera (denominada “Chala”, que va desde el nivel del mar y hasta 1,800 msnm), subiendo a la Región Sierra, que comprende los pisos altitudinales desde los 1,800 msnm, hasta los 3,000 msnm (denominada zona Quechua baja). Luego sube hasta los 3,800 msnm, donde se encuentra la zona Quechua alta. Finalmente, entre los 4,000 y 4,800 msnm se encuentra la zona Puna; (10) La vicuña y el Guanaco son también camélidos, pero hasta ahora no ha sido posible domesticarlos; (11) Smith Mark. Sólo tenemos un planeta. Pobreza, justicia y cambio climático. Soluciones Prácticas – ITDG, Lima, 2007.

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comentarios
  1. Antonio Valle Tristan dice:

    Me parece un apropiado articulo, informado y cabal de las posibilidades y potencialidades que esta enfrentando el Peru. Lo que me hace percibir que el Peru, en el analisis que se expones, no solo se vera afectado en toda su dinamica social, cultural y economica, incluso esta conllevara una influencia continental, al menos sudamericana, del impacto ambiental. Con lo que los riesgos igualmente son continentales.

    Entonces pregunto: ¿Estamos concientes de este impacto ambiental? El proceso de adaptabilidad, si bien ha sido una capacidad natural en los peruanos, noto que tal virtud se ha dirigido ya a la vivencia capitalista y mercantilista, con lo que redirigirla hacia anteriores practicas resultara pues fenomenal. ¿Entonces, estaremos preparados para tamaña reingenieria socioambiental?

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